Por qué es importante
Administrar la ciudad para servirte
La mayoría de la gente solo piensa en el Ayuntamiento cuando algo sale mal: no pasaron a recoger la basura, un permiso se quedó en el limbo o un bache se tragó una llanta. Con demasiada frecuencia, pagar lo que le debes a la ciudad implica tener que lidiar con tres o cuatro lugares diferentes. Esa fricción se acumula y erosiona la confianza en el gobierno.
Wes ha pasado su carrera tanto en los tribunales como en una pequeña empresa familiar, por lo que entiende que el trabajo de un gobierno es servir a las personas que lo financian. Un alcalde involucrado marca la pauta, exige resultados y trata a los residentes y a las empresas como los clientes a los que el Ayuntamiento debe servir.